miércoles, 9 de marzo de 2016

Presa de El Grado

Seguramente muchos os preguntéis que hay de interesante en visitar una presa, pero seguro que una vez allí os sorprenda todo lo que se puede encontrar dentro de la misma.


Se trata de una presa de gravedad, es decir, que se mantiene en su sitio por su propio peso, y que fue inaugurada en el año 1969. Tiene 130 metros de altura y 958 de longitud en su parte más elevada (coronación). Su forma es muy peculiar, para adaptarse al terreno donde se encuentra.


Aunque su función principal es la de abastecer los regadíos de la zona y controlar el caudal del río Cinca, también se utiliza para generar electricidad. Esto se hace en 2 centrales, una situada junto a la propia presa, de 18,5 MW (El Grado 1), y otra situada unos 6 kilómetros aguas debajo de 25,7 MW (El Grado 2).


La visita comienza en el chalet del ingeniero, lugar donde vivía con su familia el ingeniero jefe de la obra durante su construcción. Allí podremos ver fotos del entorno, como fue la obra y la presa. Además veremos un pequeño vídeo que nos sirve de introducción a la visita. Tienen 2 vídeos distintos; si hay niños en el grupo se puede ver uno más divertido y adaptado para ellos, y si no es así, el clásico con todas las explicaciones más en detalle.


Desde aquí la visita se dirige a pie hasta una de las entradas de la presa. Durante el resto del recorrido, nos acompañará un guía y una persona de la Confederación Hidrográfica del Ebro, encargada de la operación de la misma. Esta parte no es apta para claustrofóbicos. Recorreremos a pie una de las galerías de inspección, viendo las juntas de dilatación de la misma, y cómo las distintas partes de la presa se mueven en función de lo llena que esté. En la actualidad hay aparatos que miden estos desplazamientos en continuo, para verificar que la presa se está comportando correctamente, aunque todavía los operarios recorren las galerías comprobando que estos funcionan correctamente. También veremos el péndulo invertido, un cable de 135 metros de longitud que recorre la presa desde su punto más alto hasta los cimientos, y que es utilizado para medir, milimétricamente, los movimientos de la presa.  Por otra de las galerías, llegaremos a un pequeño balcón situado en el frontal de la presa, junto a la salida de los aliviaderos, desde donde podemos ver la presa desde una perspectiva única.


Abandonaremos la zona interior para dirigirnos a la parte superior, desde donde veremos el funcionamiento de las 3 compuertas Taintor de los aliviaderos. Además nos enseñarán la que se pensó como primera ubicación para el embalse, aunque después fue descartada por ser geológicamente inestable. Aunque no lo veremos, nos contarán que en el fondo los bomberos acostumbran a hacer prácticas de submarinismo, y hasta tienen en el fondo un coche que montan y desmontan de vez en cuando.
Por desgracia, lo que no podremos visitar es la central hidroeléctrica, ya que está gestionada por Acciona, y hoy por hoy esta visita no la incluye.
Las visitas se hacen en grupos reducidos, debido a lo angosto de las instalaciones, y a que se trata de una instalación en funcionamiento. Además, por motivos de seguridad, los niños no pueden acceder al interior de la presa (si al resto de la visita).

Situación
El Grado (Huesca, España). El punto de reunión se encuentra en el chalet del ingeniero. Desde el pueblo de El Grado, hay que tomar la A-2211, y antes de llegar al puente sobre el Cinca, desviarnos a la izquierda.

Horario
Horarios: martes, jueves y sábados a las 10:30h. Los martes y jueves se podrá ampliar el horario con visitas por la tarde según demanda.
Duración de la visita: 2:30 horas aproximadamente

Precio
Gratuita

Fuentes
- - www.aragondigital.es
- - http://turismosomontano.es/

- - Centrales hidroeléctricas y presas del alto Aragón (Francisco Galán Soraluce)

viernes, 22 de enero de 2016

CENTRALE MONTEMARTINI

La antigua central termoeléctrica Giovanni Montemartini es uno de los espacios más peculiares que nos podemos encontrar, mezclando arte clásico con patrimonio industrial.


 Situada en el barrio de Ostiense, esta central fue creada a principios del siglo XX como central de respaldo de la central hidroeléctrica de Castelmadama. Sin embargo, el retraso en su construcción y el aumento de la demanda hicieron que funcionara de manera continuada.


La central se situaba junto a las vías de tren, por las cuales llegaba el carbón. Este carbón era quemado en las calderas, y el vapor producido generaba electricidad en las 3 turbinas de condensación. Estas utilizaban agua del río Tiber para su refrigeración. La mala calidad de esta agua hacía que los equipos se deterioraran, y las averías fueran frecuentes. Las turbinas tenían potencias de 3, 6 y 20 megavatios. Hoy en día únicamente se conserva la caldera y turbina más grandes.



Para suministrar energía durante los periodos de más consumo (normalmente las tardes de días de invierno), existían además 2 generadores diésel de más de 5,5 MW de potencia cada uno. Estos motores podían funcionar únicamente durante 4 horas seguidas,  ya que pasado ese tiempo tenían que hacerse un purificado del aceite de lubricación.


El espectacular edificio está provisto de grandes ventanales, y tiene 2 alturas. Hay una planta baja donde se encuentran los condensadores y algunos equipos auxiliares. La planta superior está dividida en 2 salas: la sala de máquinas (donde se encuentran los motores diésel y la turbina de vapor) y la sala de calderas.
En el año 1997 se trasladaron hasta la central centenares de obras procedentes del Museo Capitolino para ser guardadas aquí durante su reforma, inaugurándose asó la exposición “Máquinas y Dioses”. En principio se trataba de un traslado temporal, aunque cuando en el año 2005 se terminó la reforma del Museo Capitolino, parte de la muestra se mantuvo como la podemos ver ahora.



Hay que decir que con la cantidad de arte que hay en los museos de Roma, quienes visitan la Central Montemartini son más amantes de la tecnología que del arte, pero esta fusión tan peculiar es interesante para todos.
Además de los grandes equipos, también hay pequeñas piezas conservadas, así como explicaciones de la historia y el funcionamiento, y antiguos planos.

Situación
Via Ostiense 106, Roma (Italia). Aunque está algo alejada del centro, es muy sencillo llegar desde la estación de metro de Garbatella. Al salir de la misma, cruzamos el puente sobre las vías del tren, y en línea recta apenas hay 5 minutos andando.

Precio
Entrada general: 7,50€

Fuentes
http://centralemontemartini.org
La centrale termoelettrica Giovanni Montemartini(Antonio David Fiore)

miércoles, 6 de enero de 2016

Museo Pirenáico de la electricidad

En un impresionante valle del Pirineo aragonés se encuentra el pueblo de Lafortunada. Hasta que llegó la industria hidroeléctrica en los años 20, este pueblo lo formaban apenas un par de casas. Por aquel entonces, muchos obreros se trasladaron a la zona para construir el sistema hidroeléctrico Cinca-Cinqueta, una red de pequeños embalses, canales, túneles, tuberías y turbinas que en esos momentos reforzaron de manera importante el sistema eléctrico español.

Este sistema tiene de característico que está formado por pequeñas infraestructuras, muy adaptadas al terreno, y medioambientalmente mucho más sostenibles que otras obras que encontramos por el resto del Pirineo. Se hace un aprovechamiento de las grandes diferencias de altura entre los distintos ibones y ríos, evitando así la construcción de un gran embalse.


En un edificio que hace las veces de bar del pueblo (en la planta baja), y de museo (en la superior), se encuentra este pequeño museo. El horario no es muy estricto, ya que depende de que el bar esté abierto, y quien haya allí te encienda las luces de la planta de arriba.


Recoge toda la revolución que para la zona supuso la llegada de la generación hidroeléctrica en una serie de paneles. Estos cuentan desde cómo fueron los trabajos en la época para construir aquella inmensa infraestructura, hasta la evolución en la forma de trabajar que ha tenido hasta hoy en día. Por supuesto, también se puede ver cómo funciona todo el sistema, de dónde se capta el agua, cómo se transporta entre los distintos puntos, etc. En el centro de la sala hay una maqueta de la zona, y unas vitrinas con sencillas explicaciones sobre la electricidad por si vamos con niños.

Ya en el exterior, y con el ruido de fondo de las turbinas que se encuentran al otro lado del río, podemos ver grandes piezas como válvulas, rodetes o elementos de las subestaciones expuestos en un jardín. La verdad es que son muy espectaculares e ideales para hacernos unas fotos con ellos.


Merece la pena parar si estamos por la zona y así entender mejor estas impresionantes instalaciones en medio de un entorno tan espectacular.


Situación
Lafortunada (Huesca, España). El pueblo es básicamente una carretera con casa a sus lados. Hay un gran cartel que lo anuncia en la carretera, no hay pérdida.

Horario
Aunque en teoría es de 11 a 22, todos los días, al tratarse de un pueblo pequeño seguramente tengamos que preguntar por la zona en caso de encontrarlo cerrado.

Precio
Gratuito

Fuentes
http://www.mupiel.es/

http://www.pirineosordesa.com/

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Sistema de esclusas de Chester

Aunque muy habituales en todo el Reino Unido, los canales, esclusas y barcos alargados tan típicos de las islas británicas  asombran a todo turista que los ve por primera vez.


Una de las ciudades donde poder disfrutar de ellos es Chester, la turística ciudad del norte de Inglaterra. Por allí pasa el Chester Canal,  que unía el gran Manchester Ship Canalcon el río Dee y Nantwich y las zonas del sur. En su día, su uso era el de transportar todo tipo de mercancías, desde grano hasta carbón, pero a día de hoy ha quedado su uso relegado prácticamente al paso de barcos de recreo.


Para vencer los desniveles entre las distintas partes del canal estaban las esclusas. Las que encontramos en Chester tienen todo el encanto de ser completamente manuales y de madera. Las compuertas se abren y cierran manualmente desde el exterior, y se hace pasar el agua de unos niveles a otros mediante válvulas de tajadera manuales.


No es raro ver barcos haciendo uso de ellas, así que con un poco de paciencia es podréis ver el espectáculo de su uso, incluso charlar con las personas a bordo del barco (por lo general suelen ser nostálgicos, encantado de compartir su pasión con todo el que les pregunte). Además hay por la zona carteles que explican su funcionamiento.


La verdad es que da envidia el ver como los británicos cuidan su patrimonio, y mantenerlo en funcionamiento es la mejor manera de hacerlo.

Situación
Chester (Cheshire, Inglaterra) Cuando se visita Chester, es obligada la vuelta alrededor de la muralla. Desde la zona norte de la misma, se bajan unas escaleras hasta el borde del canal, donde se encuentran algunas de las esclusas (las NorthgateLocks). ¡No hay pérdida!

Fuentes

Chester CharacterisationStudy

lunes, 14 de diciembre de 2015

Puente de mando Celestyal Olympia

El Celestyal Olympia es un barco de crucero de 12 cubiertas, con capacidad  para más de 1600 pasajeros. Fue botado en 1982 por la compañía Royal Caribbean, y tras varias reformas y cambio de propietario, ahora forma parte de la flota de CelestyalCruises y recorre el Mediterráneo oriental durante 8 meses al año.


Algunas navieras permiten visitar el puente de mando de sus cruceros, ya sea pagando un dinero (como es el caso de este barco), o bien dependiendo de tu status como pasajero. En cualquier caso es una opción interesante para descubrir una parte poco conocida del barco.
Al llegar al puente, lo que más impresiona son las vistas de sus grandes ventanales y la tranquilidad que reina en la zona, en comparación con los bulliciosos que suelen ser los cruceros.


No esperéis ver a ningún miembro de la tripulación al mando del timón. Lo primero que te enseñan es el sistema de GPS, y cómo en barco navega de manera completamente autónoma. Al sistema de control del mismo le introducen las coordenadas GPS de los puntos por donde han de pasar, así como la velocidad del barco. Este se encarga de seguir la ruta, reorientando el barco cuando se desvía de la misma por vientos o corrientes marianas. No obstante, la tripulación algo si hace, ya que hacen un seguimiento en mapas de papel cada 30 minutos de la posición del barco, para poder guiarse en caso de fallo de los sistemas automáticos. Puedes ver también todos los sistemas de orientación manuales en caso de que esto ocurra.


Otro de los motivos por los que merece la pena esta visita es por la oportunidad de poder charlar con miembros de la tripulación, y que te cuenten curiosidades sobre el barco. En nuestro caso nos contaron desde que no en todos los puertos donde accede el barco lo hacen con práctico (sólo en los más complicados y desconocidos), o cómo funcionan los estabilizadores para poder hacer el viaje más cómodo.


Por supuesto no puede faltar la foto junto al timón o con las gorras de los oficiales.



Precio
9 euros.

Fuentes

http://www.cruisecritic.com/